Anteriormente en Palomas y Gorriones: - Primer Asesinato - Primera Carta Inspector Rot - Juicio I. Narración de los Hechos de la MAÑANA del 24 de Octubre - Juicio II. Narración de los Hechos de la TARDE del 24 de Octubre - Segundo Asesinato: Historia de la Rubia, el perro y Job el Mendigo - Segunda Carta del Inspector Rot -
(carta del Asesino)
Un Gorrión Revoloteando
Un gorrión anda revoloteando por mi cabeza esta noche. No me deja dormir. Una y otra vez, su mirada triste, sus pequeñas alas, su andar torpón…
Como siempre me he ido a la cama de madrugada. Creía que ya había escrito todo lo que tenía que escribir, pero al apagar la luz…
Gorrión, Gorrión… Triste y delgado gorrión, ¿qué quieres de mi?
Y así, en la cama, con los ojos abiertos sin poder ni querer cerrarlos, viendo como la las luces de neón de los edificios contiguos parpadean y provocan reflejos rojos, azules, morados sobre la sábana, sintiendo el chasquido de las bombillas al encenderse y apagarse como el ritmo de un viejo reloj, escuchando los lejanos gritos de maltrato de alguna paloma con la que me gustaría hablar…, con un perro ladrando en un ahogado callejón (¿serás tú, Toby, Cuchi, Lulú…?), así me llega el recuerdo de mi triste gorrión.
Gorrión, Gorrión… ¿Qué quieres de mí?
De una manera extraña, sé que nos llevaremos bien. A penas te conozco, pero… Tus ojos pardos, grandes, de mirada triste, rodeados de las huellas de una pasada felicidad, ahora me hablan de dolor. Tu frente despejada marcada de los surcos del que escucha al prójimo, me dibujan tu humildad. Tus labios grandes, incapaces de borrar una imperceptible sonrisa amable, ahora… ahora me susurran tu soledad.





